Mostrando entradas con la etiqueta ausencias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ausencias. Mostrar todas las entradas

sábado, 20 de marzo de 2021

Día 367 al 374: dos o tres flores

 Hoy ya estamos en el segundo año de encierro.
Hoy ya es un nuevo año dentro del paréntesis.
Como si, de pronto, estuviéramos a bordo del Aniara.

Es un año más o es un año menos?

En qué lista quedaré yo, con los que más amo?
En la de sobrevivientes o en la otra, la que no quiero nombrar?

Pero en la lista de sobrevivientes ya no está Mariela.
Ni todas las cosas que hablábamos con Mariela, ni su risa, ni las cenas en casa
con sus postres, ni sus regalos, ni su amor incondicional.
Te extraño tanto, pero tanto...

Tampoco estará Manuela, pero por exilio propio.
Ni las calles húmedas de Campana, chapoteando entre charcos y lamentos
entre café y chocoarroz, entre canto y desencanto.
También te extraño tanto, pero en este viaje elegiste otra nave, lejos de todo.

Elegir, pienso, es soltar y agarrarte de un pasamanos nuevo.

Pero la mugre, esta peste, siempre la llevamos encima.

Cuándo aterrizarremos, cuándo aparcará este tren, no lo sabemos.
Quién nos esperará en ese aeropuerto, tampoco.

Sólo sé que bajaremos con apenas un puñado de cosas:
los recuerdos de una vida anterior, un amor en el cuore, un querido perdido
y, si hay suerte, dos o tres flores en la mano.




viernes, 12 de marzo de 2021

Día 366: el año nuevo mata al viejo

Decir: pasó un año. De ahora es más es otra cosa.

Cortar el lazo y pretender que para el corazón y la cabeza también se corta de un tirón.

Hoy eliminé el teléfono de una amiga muy querida, una amiga que queda en mi pasado,
esperándome en el pasado, donde sólo podremos vernos en el recuerdo.
Es la segunda persona que no volveré a ver cuando pueda salir libremente de este encierro
horroroso.

Una porque la murieron, otra porque me mató.

Ya no estaré para ninguna de las dos acomodada en las fibras que laten, ni sonreirá,
ninguna de las dos, cuando me piense.

Ya no estaré, pero es que ya no estoy.

Cómo es que se puede cortar y lazo nuevo?
Cómo es que la gente se deja de querer?

Yo no sé de tantas cosas.
Pero del amor, es lo que menos sé.






jueves, 18 de febrero de 2021

Día 313 al 344: la eternidad no tiene techo

Tantos días iguales sirven para algo?
Y si la vida fuera así, una sucesión de días
exactamente vulgares, tibios, opacos?

Poco nuevo en este lado del mundo,  mi casa.

Una salida fotográfica a Azcuénaga.
Cuatro cumpleaños familiares.
Una cena en casa con Sergio, Laura y los chicos.
Muchas películas durante algunas semanas
(Two/one, Bajo la piel, Swallow, series que amaría Mariela: Pretend it´s a city)...
Miré tanto Midsomer que ya cambió de Inspector.
Colchón nuevo.
Mueble de cocina nuevo.
Muchos pero muchos pájaros.
Pocas plantas cuidadas.
Jardines abandonados.
Amigos que se hacen los interesantes.
Interesantes que se hacen amigos.
El gobierno que voy desgustando (des-gustando).
La escuela por comenzar.
Yo cada día más vieja (acá el tiempo es cruel y en ésto sí avanza).
Lo poco que quedaba de juventud chorreando por la rejilla de la ducha. 
hastío hastío hastío.

Hasta cuándo?
Hasta dónde?

Perdí la huella del resto por quedarme jugando en el bosque.




jueves, 15 de octubre de 2020

Día 215 al 220: recordar

Ayer, hablando con Carla, me tiró, como si me contara algo superfluo,
que en este período pandémico lo que no estamos haciendo es fabricar recuerdos. 

Todos los días parece el gran largo día y qué decantará, al final de todos,
qué sedimento quedará con el lujo de los detalles?

El recuerdo se fabrica.
No recordamos los días vacíos, ni la bucólica corrida del reloj hacia ninguna parte.
Recordamos lo que circula, lo que diferencia, lo que salta de lo ordinario.
Recordamos lo que rescatamos.

El resto se diluye como polvo en la gran laguna turbia y voraz del olvido.




.





miércoles, 30 de septiembre de 2020

Día 202 al 205: saber

Cada primavera siento que el mundo se rehace,
borra el proyecto anterior
y carga uno nuevo.
Será así hasta que salga, me digo.

Cómo saber si estamos en el final de un mundo
o el comienzo de otro?
El momento exacto del tiempo.
Cómo saber?

Ayer fui de mi tía, le llevé el texto escrito en su nombre.
Quiero decir las cosas que importan.
No quiero decirlas después del tiempo.

Vimos flores, pájaros, sombras de sol en el piso.
Hablamos con palabras verdes de patio.
Al final de la tarde, cuando me volvía
le dije, como en un secreto:
dentro del tupper hay una cartita para vos.
Le dije, como si fuera la última vez mía en el mundo.
Porque yo no lo sé, quién lo sabe,
cuándo viene lo último o lo primero.







sábado, 26 de septiembre de 2020

Día 188 al 201: in visible

Y, si de pronto
me volviera
invisible como los días?

Un paisaje más
afuera
de una ventana cerrada?.

Incolora, aséptica.
Bien lejos
de todo corazón que manche.




miércoles, 26 de agosto de 2020

Día 156 157 158 159: avatar

Antes de esta pandemia, creía que lo que uno más extrañaba en la ausencia del otro
era su voz. La voz, que es lo primero que se olvida cuando alguien muere.

Pero ayer, en medio de mi cumpleaños, entendí que ahora extrañamos los rostros.
El llamado telefónico pasó a ser video llamada, encuentro online, meeting.

Será el rostro lo que olvidemos primero en este nuevo nivel del juego?

Será la sonrisa, la ilusión de estar cerca, el abrazo simulado que intenta competir
con el que te hacía temblar como una hoja?

Será este nuevo nivel del juego como este pájaro raro, negrísimo,
que recién gritaba desde el árbol para que mis ojos no llegaran a tiempo?

Los ojos, esta mirada incompleta, no son más que ojos de avatar
en una era desnuda, tibia, impalpable.




sábado, 22 de agosto de 2020

Día 155: el río

160 días que no veía el río.

160 días que no sentía el viento agrio del este.
160 días que no me dolían los músculos de tanto caminar.
160 días de tanto cielo tanto verde tanto aire.

En el medio, qué pasó con la vida?
Qué pasó con Mariela, con Eduardo, con Manuela, con el estudio en Capital?
Qué pasó con la música y las salidas fotográficas y los asados paternos
y los abrazos y los cumpleaños felices?

Qué pasó con la vida, vida mía,
que sigue latiendo en los mismos
otros cuerpos sin saber dónde seguimos,
sin saber si adelante
queda ahora atrás.




viernes, 21 de agosto de 2020

Día 150 151 152 153 154: Hipo

El trazo de estos días no deja estela.
Es un humito de frío persiguiendo inmortalidad.

Cosas vistas, cosas leídas, cosas escuchadas.
Y un comienzo de poema que me hizo sonreir:

"vos
cada dos segundos
porque la memoria
también tiene su propio hipo"

de Mercedes Romero Russo.




domingo, 16 de agosto de 2020

Día 144 a 149: recreo

Un espacio suspendido en este recreo de la vida.
Pasaron muchas cosas en el mientras: trabajo, muestras, vida.

Llamados para avisar que alguien importante está muriendo.
Llamados para avisar que a veces la vida no.

Alegrías se superponen con las tristezas y al revés
cuando pega es más fuerte.

Repienso:
cuando uno salva un pájaro
siempre se muere otro .