Siempre me gustó mirar el cielo de noche.
Cuando era chica nos juntábamos, algunas veces, con mis primos
a tirarnos en el pasto de su casa de campo y mirábamos ese cielo inmenso,
tan poblado de estrellas que parecían casi tocarte los pies.
Contábamos los satélites, uno a uno, hacíamos apuestas y seguiamos
con los dedos el recorrido de los aviones.
Siempre me impresionó la cantidad de satélites y aviones que podían
caber en un cielo argentino.
Anoche, en el frío de mi patio, miré un rato hacia arriba.
Las mismas estrellas mirándome.
Pero no los aviones.
De pronto, en silencio,
algo tan simple cambiando el dibujo del cielo.
sábado, 13 de junio de 2020
viernes, 12 de junio de 2020
Día 85: viento
Anoche el viento silbaba.
Mucho.
El árbol se movía.
Poco.
La gata pidiendo que le abran la ventana una y otra
Vez.
Eran las dos de la mañana.
Hoy,
los pájaros están silenciosos, como si el viento, al fin de cuentas,
algo les hubiera anunciado.
Los colibríes tampoco cantan.
Es un día atípico,
de esos que recordarías por mucho o por nada.
Mucho.
El árbol se movía.
Poco.
La gata pidiendo que le abran la ventana una y otra
Vez.
Eran las dos de la mañana.
Hoy,
los pájaros están silenciosos, como si el viento, al fin de cuentas,
algo les hubiera anunciado.
Los colibríes tampoco cantan.
Es un día atípico,
de esos que recordarías por mucho o por nada.
jueves, 11 de junio de 2020
Día 84: los poemas de otros
Por cruzar plazas en diagonal
ahorré tiempo
que pienso invertir
en contarte
una vez más
que soñé con vos
y estabas de espaldas.
Diego Lebedinsky
Amanece con neblina,
nuevamente los árboles se desdibujan como si la vida se desvaneciera así, de pronto.
Pasamos de mirar vidrieras de vestidos a elegir por internet barbijos
que te combinen con el estado del ánimo.
De poblar las redes de palabras y encuentros para no llamarnos por teléfono
y decir, simplemente, te extraño.
De escuchar todos los discos que tenías pendiente,
de poder deshilachar el tiempo en minutos, segundos, y entender
el cambio de color en el aire.
Muchas fotos estos días, mis encuentros en la terraza son el deleite de mis tardes.
Mucha poesía, también, flotando, como la niebla encima de la casa, en los muebles,
el cuerpo, el corazón que llevo y, a veces, está de espaldas, también.
miércoles, 10 de junio de 2020
Día 83: las palabras
Dice Roberto Juarroz:
Hay palabras que no decimos
y que ponemos sin decirlas en las cosas.
Y las cosas las guardan,
y un día nos contestan con ellas
y nos salvan el mundo,
como un amor secreto
en cuyos dos extremos
hay una sola entrada.
Hay palabras que no decimos
y que ponemos sin decirlas en las cosas.
Y las cosas las guardan,
y un día nos contestan con ellas
y nos salvan el mundo,
como un amor secreto
en cuyos dos extremos
hay una sola entrada.
¿No habrá alguna palabra
de esas que no decimos
que hayamos colocado
sin querer en la nada?
de esas que no decimos
que hayamos colocado
sin querer en la nada?
Mientras
la neblina aún alfombra los árboles
11 grados y con pájaros
1141 contagiados ayer
los porteños corren de la solidaridad
la neblina aún alfombra los árboles
11 grados y con pájaros
1141 contagiados ayer
los porteños corren de la solidaridad
amigos sufren
amigos extraño.
Tantas cosas por hacer
y yo con este dolor de palabras
en la cabeza
amigos extraño.
Tantas cosas por hacer
y yo con este dolor de palabras
en la cabeza
martes, 9 de junio de 2020
Dia 82: Soñar
Anoche soñé con vos.
Venías, decías, porque me debías una visita del pasado.
Yo, que sabía que estabas muerta, aceptaba esa visita con amor y nos contábamos
las mismas cosas que antes, cuando estabas viva.
Estabas linda, arreglada, con la Nelly en la mano.
Tomábamos café y salíamos a caminar luego.
En una feria de muñecos, le pedías a Nina que sacara una foto.
Vos estabas atrás, a un metro de distancia con la Nelly que abrazaba una
muñequita de trapo.
Nina y yo reflejadas en un espejito.
Dos realidades en un mismo universo.
Yo sentí que me decías: "Se puede".
Venías, decías, porque me debías una visita del pasado.
Yo, que sabía que estabas muerta, aceptaba esa visita con amor y nos contábamos
las mismas cosas que antes, cuando estabas viva.
Estabas linda, arreglada, con la Nelly en la mano.
Tomábamos café y salíamos a caminar luego.
En una feria de muñecos, le pedías a Nina que sacara una foto.
Vos estabas atrás, a un metro de distancia con la Nelly que abrazaba una
muñequita de trapo.
Nina y yo reflejadas en un espejito.
Dos realidades en un mismo universo.
Yo sentí que me decías: "Se puede".
lunes, 8 de junio de 2020
Día 80 y 81: Salvar
Pienso que en este momento
Tal vez nadie en el universo piensa en mí,
Que sólo yo me pienso,
Y si ahora muriese,
Nadie, ni yo, me pensaría.
Y aquí empieza el abismo,
Como cuando me duermo.
Soy mi propio sostén y me lo quito.
Contribuyo a tapizar de ausencia todo.
Tal vez sea por esto
Que pensar en un hombre
Se parece a salvarlo.
Tal vez nadie en el universo piensa en mí,
Que sólo yo me pienso,
Y si ahora muriese,
Nadie, ni yo, me pensaría.
Y aquí empieza el abismo,
Como cuando me duermo.
Soy mi propio sostén y me lo quito.
Contribuyo a tapizar de ausencia todo.
Tal vez sea por esto
Que pensar en un hombre
Se parece a salvarlo.
Es un poema de Roberto Juarroz.
No lo conocía, tampoco lo pensaba.
No lo conocía, tampoco lo pensaba.
sábado, 6 de junio de 2020
Día 78 y 79: extrañar
¿Y si la poesía fuera un olvido del perro que te mordió la sangre/una delicia falsa/una fuga en mí mayor/un invento de lo que nunca se podrá decir? ¿Y si fuera la negación de la calle/la bosta de un caballo/el suicidio de los ojos agudos? ¿Y si fuera lo que es en cualquier parte y nunca avisa? ¿Y si fuera?
Así habla Gelman.
Pero cuando lo lee Manuela suena mejor.
Porque todo lo que uno extraña, arde y, en su fuego, da vida y muerte a la vez.
Ft: Killy Sparre
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