martes, 5 de mayo de 2020

Día 47: la vida en modo cine

Ayer ví dos películas:

Una es para recordar
La otra es para olvidar

Nombro la que recuerdo, que es La luz incidente.
No hay que explicar las películas, como las fotos, tienen vida y lenguaje que se habla solo.

Si quedara poco tiempo, qué películas quisieras volver a ver?




lunes, 4 de mayo de 2020

Día 44, 45 y 46: la nube.

Estoy segura que el sábado escribí, pero, o a la Matrix no le gustó o no lo guardé.
A todas luces, es más probable lo primero.

El fin de semana fue opaco, lento, monocorde.

Algunos poemas bellos del libro que me regaló Tomás Rosner:

Gatillo
Hace un mes terminamos.
Miro fútbol sin volumen,
equivoco las compras,
la lluvia me da frío
y nunca estoy del todo despierto.
Nos vemos para ver cómo estamos.
A cambio de los aritos que devuelvo,
pido mi libro,
pero dice que lo tiene que buscar.
Ojalá no lo encuentre nunca
así tengo algo
para reprocharle toda la vida.
Creí que me recuperaba,
pero perdí la billetera y
su cara
se me apareció
en todas las filas que hice
en todos los aranceles que gatillé.
El policía de la 37
me toma la denuncia.
Viene caliente de algo que le pasó antes.
Mientras arregla el mouse,
a los golpes
contra la mesada,
dice que
en este país
todos quieren ir al cielo,
pero
nadie
está dispuesto a morir.

Algunas fotos que hice, como cada día 
Algunas discusiones y charlas familiares: los padres que no entienden que es cuarentena y te hacen ir por cualquier cosa, los suegros que no entienden que es cuarentena y salen igual, y el almanaque que sigue reventando días, en un limbo eterno.

Me duele la cabeza, murió Tom Lupo y se me están agotando las ideas.
Extrañar es una nube que se acerca, cada día, un poquito.
Extrañar va tomando formas conocidas.


viernes, 1 de mayo de 2020

Día 43: la remembranza

Es un viernes de un sol pleno, tranquilo, silencioso.
Son casi las doce del mediodía.
Extraño algunas voces, algunos mates, algunas charlas.

Me dí cuenta que durante todo este confinamiento, he visto más cosas de las que puedo nombrar, o pensar.
Mis ojos le ganaron al decir.
Y no está mal, decimos todos: ojos, boca, lengua.
Después de todo, a ver me dedico.

Y veo en pasado, en presente, y cuando duermo, en ese tiempo indefinido que nadie aún supo colocar en la escala del universo.

























Dibujo: Mdnf

jueves, 30 de abril de 2020

Día 41 y 42: sólo el sol

puede hablar con tanta intensidad.

Tarde de trámites bancarios, de burocracias que atentan contra el buen humor (y con éxito).

Pero así como voy, vuelvo.

Escucho a Nina Simone
Me concentro en la serie de los árboles, pispeo a los colibríes y la casa toda por hacer.

Cantidad de infectados: 4.285
Muertos: 216.
Recuperados: 1.256.


Dice el diario.
No hay información sobre los que permanecemos en confinamiento. Y no estamos ni en una lista ni en otra.

Aquí estamos, todavía.
Y nos hablan  los árboles, y el viento , y la sombra que nos desdibuja.





lunes, 27 de abril de 2020

Día 38 y 39: la vida es simple

Domingo de contemplación, mientras se definen detalles de apertura de cuarentena.

Las hojas que se robó el viento dejaron una luz de ocres y dorados que tientan a algunos pájaros.
En la terraza, confieso, hay un universo paralelo que no deja de desarrollarse.

Y yo no dejo de mirar.
Porque si dejara, quizá, desaparecería.





sábado, 25 de abril de 2020

Día 37: ser y ser.

Anoche terminamos de ver Devs, de Alex Garland.
Y también hemos mirado Tales from the loop.
Y también vamos mirando Westworld.

Dualidades.
Estar en los multiversos.
Ser en varios lados.
Estar en varios ser.

Igual, estas dos maneras de ser árbol: