sábado, 6 de junio de 2020

Día 78 y 79: extrañar

¿Y si la poesía fuera un olvido del perro que te mordió la sangre/una delicia falsa/una fuga en mí mayor/un invento de lo que nunca se podrá decir? ¿Y si fuera la negación de la calle/la bosta de un caballo/el suicidio de los ojos agudos? ¿Y si fuera lo que es en cualquier parte y nunca avisa? ¿Y si fuera?

Así habla Gelman.
Pero cuando lo lee Manuela suena mejor.

Porque todo lo que uno extraña, arde y, en su fuego, da vida y muerte a la vez.


























Ft: Killy Sparre

jueves, 4 de junio de 2020

Día 77: la luz

comienza a ser un hilo perlado suspendido en la nada.
Tardes de mucho oficio fotográfico.
Esa es la suerte.

Hablar con la amiga en España, y sentir que allá o acá hay tanto por hacer,
tanto todavía con tanta fervorosidad que amanece y promete.
Placeres inmediatos.

La luz de perla, como ella dice, dibuja vida donde no parece.
Y mi ojo se vuelve inexplicablemente inmortal.



























miércoles, 3 de junio de 2020

Día 76: Pronombre

A quién le importa lo que extraña uno o extraña otro?
Hablemos de necesidades, eso es otra cosa.
También soy lo que elijo privarme.

En este mundo tan egoísta, dar un paso al costado es darlo al frente.

Yo es un pronombre tan grande que se va de boca.


lunes, 1 de junio de 2020

74: Max Headroom

Cómo es este vernos sin mirarnos
hablarnos sin voz
abrazarnos sin tocarnos
esta especie de Max Headroom frankestiano
que nos obliga la vida a convertirnos de a poco?

Y es.
Y es.

Anoche fue un encuentro en vivo por Instagram con mi amiga Yanina.
Encuentro que se pobló de amigos, gente que extraño, gente que quiero.
Que estaban ahi sin estar, que compartían este silencio de red y abrazo
de piel sintética.
Encuentro de corazones solitarios latiendo muy fuerte.

Qué es el arte sino el encastre virtual de voluntades que se conectan?
Qué es sino el momento exacto donde el rayo de luz nos parte al medio el hueso,
una farola rústica solita en el universo lejano, lejano.

No concibo el arte como algo superior, ni siquiera como algo imprescindible, ampuloso, trascendental.
Para mí , es mucho más finito, más cerca:

ese instante fugaz que nunca se atrapa
clavándote un aguijón en el centro del centro,
picándote ahí donde no mirás,
mientras ocupás la vida quejándote de otra cosa.

























Dibujo de Yanina Carro Yusef sobre mi texto leído, Almohadones.

domingo, 31 de mayo de 2020

Día 73: la última vez

Uno, a veces, es consciente de que algo está empezando.
A veces sentimos, profundamente, que es la primera vez.
El vértigo golpea despacito y hay algo, una luz que se enciende, una brújula precisa o una leve intuición de un inicio fecundo.

Pero la última?
Nos damos cuenta cuándo será la última vez de un beso, de un abrazo, de una conversación?

Carmen Martín Gaite dijo que una conversación nunca se termina.
Pero si una de las dos partes se va?
De repente el diálogo es el gato Schrodinger, se termina y a la vez queda pendiente.

Si supiéramos que una charla va a ser la última nos diríamos, lo pensamos todos, otras cosas.
Así como cautelosamente vivimos una primera vez.
O quizá no, quizá finjamos que habrá miles de veces dibujándose en el futuro, muchas líneas aritméticas y cuánticas preparando la trama siguiente.
Quizá cerramos los ojos para tapar así la tristeza, la desoladora certeza de que cada vez puede ser la última.
Y después, no hay más.

Te extraño, Mariela.
Hay tantas cosas aún rondando por el aire que si no terminan, dónde irán a parar?






sábado, 30 de mayo de 2020

Día 72: una tarde de invierno

El mundo hoy podría, tranquilamente, achicarse a una cama.

Mientras, fuera del domo:
una nave espacial privada logró ir al espacio,
unos increíbles personajes protestan en el obelisco asegurando que
no hay pandemia alguna,
internaron a Charly García,
Nike y Adidas se unen en un histórico mensaje contra el racismo,
vuelve el Zorro a la tv argentina.

En la burbuja, en tanto, encuentro una guia de ampelopsis que va del rojo profundo
al verde perfecto.
Tan perfecto que asusta.

La belleza tiene, casi siempre, una aguja que pincha.