domingo, 17 de mayo de 2020

Día 59: nuevo

Hay demasiada tristeza ambiente, diría Gelman.
Hay demasiada angustia en algunas noticias que viajaron por teléfono.
No quiero pensar en nada más por hoy.
Todo me parece surrealista, todo es posible y a la vez incierto.
Suspender el pensamiento hasta que caiga, inevitablemente, en el nuevo mundo.


sábado, 16 de mayo de 2020

Día 58: el amor

Y qué será del amor sin besos, sin abrazos, sin caricias?
Qué será del amor sin susurros al oído, sin palabras que queman en la mejilla.
Qué será sin el roce en el cuello, el pelo, las orejas?

Será como cuando aparecio el virus del sida?
Será un amor de palabras?

Se volverá el amor más intenso en las esperas, más doliente en la distancia, más auténtico en el overthinking?
Será como en épocas de guerra (en sus pasadas formas), por carta (en sus modernas formas), por telepatía (en sus futuras formas)?

Será por eso (por ésto) mejor amor, peor amor?

Existe el amor sin el cuerpo?
O peor aún, existe el cuerpo sin el amor?

Consecuencias de sobreingesta de postres con caramelo.




















Foto y objeto: autor desconocido.

viernes, 15 de mayo de 2020

Día 57: listas

Poco movimiento hoy.
Más bien un silencio perlado, una ausencia de pájaro flotando sobre la casa.
Aroma de tartas frutales, velas encendidas, la amiga en quien pienso tanto, las canciones
que surgen en una lista no solicitada que Spotify prepara para mí (y coincide más que yo misma con mis gustos).
Alex Turner, por ejemplo, en este momento me tira olitas de mar fresco, hojas de eucaliptus y dice, casi al oído, que esperará por mí.



























Foto: Dr. Dain Tasker

jueves, 14 de mayo de 2020

Día 56: virus


Hoy, hablando con Virna, me instaló la idea de que los virus nos atacan
sin piedad por todos los flancos.
Este físico, el Covid,  en el cuerpo y los otros, los virtuales, desde la Gran Red.
Y en ambos casos, el huésped colabora.

No hay escapatoria, ni en este mundo ni en otro.

Dónde encontraremos un palito donde pararnos?
Desde qué mundo escribiremos la historia por venir?


miércoles, 13 de mayo de 2020

Día 55: 300

No es la película de Zack Snyder.
Es el récord de infectados de hoy, más de trescientos.

A la par, el dia se hace más lúgubre, más inasible, más desaturado.
Es imposible que no te atrape la melancolía en algún momento de la semana.
Qué semana?
Cuáles días?

Hoy, después de la clase de Ojo en Eje me despido:
Que tengan buen finde, nos vemos!

Buen finde? Cuál finde? Si todos los días son iguales.
Nos vemos? Cómo nos vemos? Si sólo le sonreimos a un avatar detrás de
una pantallita. Vemos lo que vemos? O es el recuerdo de lo que solíamos ser?

Me pregunto si cuando me desnudo para ir a la ducha sigo siendo yo.
Sería extraordinario seguir siendo yo, en un mundo que se nos desarma como arena en las olas de un mar infinito.

mar
     cielo
            sin horizonte
                               todoazul




martes, 12 de mayo de 2020

Día 54: la paradoja


Te acordás cuando teníamos tanto miedo de volvernos autómatas, cyborgs, solitarios frente a una computadora viendo pasar la vida, comprando vendiendo chateando encerrados en una habitación de cuatro x cuatro?
Te acordás cuando deciamos que eso no era vida, que no era "natural"?

No hago más que pensar en Latente, ese querido proyecto que armamos junto a Boris donde proponíamos que la tecnología no era otra cosa que la evolución inevitable de la especie, no algo que, por sí mismo, se contraponía.

Al fin de cuentas, no fue por volvernos fanáticos, no fue porque un día decidimos olvidarnos de lo "físico" para volvernos más virtuales y tecnológicos.
Fue un virus rudimentario, visceral, básico. Un virus natural (dejemos de lado las teorías conspirativas, aún no hay nada probado).
Fue la naturaleza, en todo su esplendor, adaptándose y obligándonos a aceptar los cambios.

Curioso, pensaba hoy, y no pude más que sonreir.




lunes, 11 de mayo de 2020

Día 53: la mañana.

Creo que de todas las horas de estos nuevos días, me quedo con las de la mañana.
Es ahí donde reina el silencio de la casa, como si de golpe me despertara sola y a medida que me voy desperezando entre mate y mate, comenzaran a dibujarse los otros:
la familia, los ruidos de la calle, las obligaciones (obligaciones?).

Pero a la mañana, en esta casa, parecemos gobernar el mundo dos o tres pájaros, las gatas y yo.

Un sol de perla acaricia las ventanas y hay una música interior que no necesita de altavoces.

La nostalgia también ronronea sobre mi piel y juego a acertar cualquier conspiración ya no tan fantasiosa de los días por venir.

La fantasía hoy es una plaza llena de chicos, un helado en la costanera, un abrazo de recital.
Esa es la ciencia ficción en este nuevo mundo paralelo.

Porque, de qué serviria un mundo paralelo donde siempre pasa lo mismo?















Yo tenía un rosal lleno de rosas
y un vaso de miel clara

pero pensé pensé pensé
y no me queda nada

Idea Vilariño