lunes, 9 de diciembre de 2024

Foco

Me enfoco en lo que puedo, dijo.

El problema es que el desenfoque está ahí, picando y picando y por el rabillo del ojo nos recuerda que también está en la foto, que también ES la foto.
En lo que veo y lo que no quiero ver, se pasa la vida.




miércoles, 6 de noviembre de 2024

El libro

 Anoche soñé que te encontraba por ahi en la calle, salías de una puerta y me decías:
-Te estaba buscando para mostrarte este libro. Vení, sentémonos tranquilos, mirá lo que tengo.

Nos arrimamos a un banco un poco alejados de la gente, abri y pasé las páginas. Era un libro como en código, con imágenes de cosas que tenían pequeños mecanismos, me decías que yo iba a entender, pero nada de lo que ahí había era de mi universo conocido.

Nunca entendí dónde estábamos, qué me mostrabas, qué hacías vos en mi sueño, y lo más importante:
¿Por qué, de pronto, tanto interés en mí?.



miércoles, 18 de septiembre de 2024

Duelos

También en esta etapa política, hay que duelar amigos. 
Se dueló en el covid, y ahora en la disidencia.
Hay quienes, como dijo recién uno, se salvan a sí mismos, y hay, quienes salvan a la mayoría. 
Esa es la grieta. Esa es.
Cuando pasan las tormentas, hay escombros que barrer, siempre. 
Y nada, nunca, queda igual, después del barro.





lunes, 26 de agosto de 2024

me hubiera gustado

tener más ganas de vivir
no es culpa de nadie
de chica me diagnosticaron
tener un corazón más grande

hubiera querido unas penas más chicas

pero es lo que hay aquí
y la vida se escurre lento
en este corazón seco
grande de pura lágrima 




martes, 5 de marzo de 2024

Trencitas

 -Me hubiera gustado tener una abuela con trencitas, le digo - Qué pena, tuve abuelas con pelo corto.
-Y hacémelas a mí -dice la tía que, entre cuentos de Silvina Ocampo y flores, siempre me espera en su jardín.



domingo, 11 de febrero de 2024

Rumor de vientos

A veces las palabras no salen
se esconden de ellas mismas
pero tejen dentro de los huesos
las miserias atroces de los hombres.
Ya no quiero vivir aquí
Ya no quiero
dicen las venas
pero aquí es donde viven tus amores
dice el corazón
pero aquí es donde te mataremos
dicen los intestinos. 
Al destino lo busco en los poros
en el pelo en la mirada
en las manos que acarician lo que 
temo perder entre la niebla
La voz que se silencia va creciendo
la voz nunca se apaga
se vuelve siempre rumor de vientos.





lunes, 8 de enero de 2024

Cómo desaparecer completamente

Así, con ese nombre, curiosamente (por lo que vino después, sin que yo lo supiera) subí las fotos de la Playa Zombie de Quequén, a mi página web.
Esa playa, a la que llegamos por el mapa, por notas, por fotos, por sugerencias de exploradores. 
Pegada a Costa Bonita, ese invierno de neblina, se me metió por los ojos y nunca más salió de mí.

Regalo de cumpleaños perfecto, amor a primera vista, ese mar de rocas y ese silencio de todo un universo gris perla de niebla.

Ayer, tratando de rememorar ese espacio, busco en Google y esa playa no existe. 
Nada que diga, que mencione, que muestre, ese espacio amoroso en la playa de Quequén.

Nada, paisaje de lo que no es.
Palabra de lo que calla.
Silencio de agua, misterio absoluto.

Pero yo fui, yo fui y me mojé en esas aguas, y fui feliz, y traje fotos, traje memoria en mí.

Memoria de un paraíso solitario, donde hay enterrado un submarino nazi, y donde aparece, según he leído, todo el tiempo, souvenirs de otros seres que han pasado por Playa Zombie alguna vez, cuando existía.